En qué creemos

Lenguaje Ignaciano

Ejercicios Espirituales

Una serie de ejercicios  espirituales*  ordenados y  escritos por Ignacio de Loyola* basada en su propia experiencia espiritual personal y en la de otros a quienes escuchaba. Invitan al “ejercitante” a “meditar” sobre aspectos centrales de la fe cristiana (por ejemplo, la creación, el pecado y el perdón, la vocación y el ministerio) y especialmente a “contemplar” (a saber: entrar imaginativamente a...) la vida, muerte y resurrección de Jesús.*

Ignacio* puso por escrito todo esto en el libro de los Ejercicios Espirituales*, un manual para ayudar al guía que orienta a quien “hace los Ejercicios.” Después de escuchar a esa persona y tener una noción de donde está, el guía escoge de entre los materiales y métodos del libro de los Ejercicios y se los ofrece de manera adaptada a ese individuo particular. La meta de todo esto es llegar a alcanzar un tipo de libertad espiritual, el poder actuar – no por la presión social, la compulsión o el miedo personal sino por las indicacionesdel espíritu de Dios en elcentro más profundo y auténtico de su ser – a actuar, en última instancia, movido por amor.

Según el diseño original en los Ejercicios Espirituales* “completos” la persona se dedicaría a ellos a tiempo completo durante cuatro semanas, pero Ignacio se dio cuenta que algunas no podían [hoy la mayoría de las personas no pueden] liberarse de las obligaciones de trabajo y de casa por tanto tiempo y por esto hizo posible que se hagan los Ejercicios “completos” durante un período de seis a nueve meses: “los Ejercicios Espirituales en la Vida Cotidiana.” En este caso, el “ejercitante,” sin salir de la casa ni del trabajo, dedica aproximadamente una hora por día a la oración (aún esto, como casi todo en los Ejercicios, se puede adaptar) y se reúne con un guía todas las semanas o quincenalmente para evaluar qué ha estado sucediendo en su oración y en el resto de su vida.

En la mayoría de los casos las personas no hacen los Ejercicios Espirituales “completos” sino un retiro en el espíritu ignaciano que puede durar desde un fin de semana hasta una semana. Tal retiro suele incluir una conversación diaria con el guía o una serie de presentaciones diarias a un grupo como preparación para la oración / los ejercicios espirituales.*

Ignacio compuso y revisó su librito a lo largo de veinticinco años o más, antes de que finalmente fuera publicado en 1548. Según un cálculo estimado, en 1948 las ediciones y traducciones siguientes habían sumado unas 4,500, aproximadamente una por mes durante cuatro siglos, con un total de cerca de 4’500,000 ejemplares impresos. El prestigio de Ignacio como una de las figuras principales en la historia de la educación de Occidente estriba principalmente en sus Ejercicios – con sus implicaciones para la enseñanza y el aprendizaje de manera holista.